Cuando el abandono se utiliza como castigo
El abandono de un hijo es una experiencia profundamente dolorosa, pero adquiere una complejidad mucho mayor cuando no responde a una incapacidad parental, sino a una estrategia de presión emocional. En estos casos, los progenitores retiran el afecto, la presencia o la comunicación con el menor como forma de condicionarlo: el vínculo queda supeditado a la obediencia.
En determinadas situaciones, los abuelos intervienen para proteger al niño y hacerse cargo de él, tratando de interrumpir esta dinámica manipulativa. Sin embargo, lejos de resolver el problema, esto puede intensificar el conflicto familiar, situando al menor en una posición psicológica extremadamente delicada.
En este artículo de PSYAMM, se aborda en profundidad este fenómeno, sus consecuencias y las estrategias de intervención más eficaces desde un enfoque estratégico.
¿Qué tipo de abandono estamos describiendo?
Cuando el abandono se utiliza como castigo Leer más »
