Psyamm
Terapia Breve Estratégica
La Terapia Breve Estrategica (TBE) es un enfoque terapéutico desarrollado por el psiquiatra y psicoterapeuta italiano Giorgio Nardone y su equipo.
Este modelo terapéutico se basa en la idea de intervenciones focalizadas y estratégicas para abordar y resolver problemas psicológicos en un período de tiempo relativamente corto.
Algunos aspectos clave de la Terapia Breve Estratégica:
Enfoque estratégico
La terapia breve estrategica se centra en identificar y abordar patrones específicos de comportamiento y pensamiento que contribuyen a los problemas del individuo, que en lenguaje propio de la TBE se llaman soluciones intentadas. La intervención se diseña estratégicamente para interrumpir estos patrones y fomentar cambios positivos.
Focalización en el problema
La terapia se concentra en los problemas actuales del cliente y en encontrar soluciones específicas para resolverlos. No se enfoca en explorar extensivamente el pasado, como lo hace en algunas otras formas de psicoterapia.
Intervenciones rápidas y efectivas
La terapia breve online busca proporcionar intervenciones que generen cambios rápidos y eficaces. Se apoya en la idea de que un cambio en la percepción y en la forma de abordar los problemas puede tener un impacto significativo en un corto período de tiempo.
Cambio de perspectiva
La terapia breve estrategica busca cambiar la perspectiva del cliente sobre su problema, fomentando una nueva comprensión que pueda conducir a un cambio positivo. Esto implica a menudo desafiar creencias y patrones de pensamiento negativos o limitantes.
Uso de la resistencia
La TBE puede utilizar la resistencia del cliente como información valiosa para ajustar y adaptar las intervenciones. En lugar de enfrentarse directamente a la resistencia, se puede trabajar con ella para promover el cambio.
Número limitado de sesiones
A diferencia de algunas formas de terapia que pueden extenderse durante meses o años, la TBE suele tener un número limitado de sesiones planificadas desde el principio. Esto fomenta la eficiencia y la resolución rápida de problemas.
Terapia breve online
La curiosa paradoja es que cuando te aceptas a ti mismo, puedes cambiar.
Terapia breve estrategica
LOS FUNDAMENTOS DE LA TERAPIA BREVE ESTRATEGICA
Tres son las orientaciones principales que han contribuido al nacimiento del enfoque estratégico:
- El desarrollo de la perspectiva sistémica
- El nacimiento de la epistemología constructivista
- El trabajo clínico de Milton H. Erickson.
De la confluencia de estas tres perspectivas, en estos tres ámbitos, se han ido desarrollando los primeros modelos estratégicos, y en particular el de la escuela de Palo Alto.
La perspectiva sistémica
Constituyó una verdadera revolución en el mundo de la Psicología, porque fue la primera vez que se empezó a desplazar la atención del estudio de la persona como individuo, al estudio de la importancia de las relaciones y de los sistemas.
G. Bateson, en acuerdo con la perspectiva sistémica de aquellos años, afirmó que los problemas humanos pueden ser el producto de interacciones que cada individuo construye con la realidad que vive. Esta intuición tomaba distancia de toda aquella tradición de teorías sobre el hombre, basadas en la idea de que el individuo tenía una naturaleza y/o evolución específica, predeterminada.
Los trastornos psicológicos y conductuales según la sistémica se podían considerar realidades que, estudiadas en sus contextos específicos, expresaban secuencias de comportamientos caracterizadas por una lógica propia «racional».
La cibernética es el fundamento científico de la perspectiva sistémica, y el concepto más importante que introdujo fue el de feedback. Hasta aquel momento, los nexos causales estaban pensados en forma de causalidad lineal, donde el primer elemento A causa B, éste causa C y así sucesivamente desde el pasado hacia el futuro. Con el concepto de feedback se introdujo el constructo de causalidad circular. En este constructo cada evento influye sobre otro evento y a su vez queda influenciado por él.
La epistemología constructivista
Otro elemento base de la terapia breve es la epistemología constructivista, su presupuesto de base es que no exista una sola y única realidad, sino tantos cuantos puntos de vista para observarla. Los principios de base del constructivismo se fundan en la teoría de indeterminación de Heisenberg W. (1927, 1930) según el cual no es posible una observación neutral, de aquí la imposibilidad de ver las cosas de la misma manera para dos personas diferentes.
Los puntos de vista pueden ser extremamente diferentes según quien mira, y construyen distintas realidades. ¿Qué realidad trabajamos para solucionar los problemas?
Un terapeuta es estratégico porque utiliza la terapia que le permite intervenir con la máxima eficacia y eficiencia. En terapia nunca se usa la palabra “verdadero” o “falso”, “correcto” o “incorrecto”, sólo hablamos de eficacia funcional. Por tanto, no se propone ninguna verdad, sino un enfoque teórico que da resultados en cuanto a eficacia y eficiencia, es decir, de cambio.
Las preguntas sobre el por qué se tiene un problema centran la investigación en el pasado, en la búsqueda de las causas. Se pueden encontrar infinitas respuestas a estas preguntas, pero a pesar de conocer todas las respuestas no nos ayudaran a encontrar soluciones.
En cambio, conocer “cómo funciona” un problema nos permite determinar los criterios que mantienen y empeoran la situación y con eso también encontrar posibles soluciones.
El trabajo clínico de Milton H. Erickson
Erickson usaba mucho la frase de Mark Twain para describir lo que hacían algunos de sus colegas “si quieres utilizar a la fuerza un martillo encontrarás muchas cosas que parecen clavos”. El mundo de una persona se sostiene a través de sus actos habituales, actos que tienen una función ritual. Sólo se puede cambiar el mundo de una persona si se cambia al menos uno de sus actos habituales.
“La visión del mundo de cada persona es tan única como sus huellas dactilares. No hay dos personas parecidas. No hay dos personas que entiendan la misma frase de la misma manera… Por lo tanto, al tratar con la gente intenta no adaptarla a tu idea de cómo debería ser…” (Milton Erickson).
El cambio es lo que nos permite conocer la naturaleza del problema, si las estrategias utilizadas producen un cambio quiere decir que las hipótesis formuladas y que han guiado el proceso de cambio eran correctas. Si no funciona sabemos lo que “no es”.
El enfoque estratégico está basado en la acción. Son las modificaciones conductuales las que generan un cambio cognitivo. Desde este primer paso llegaremos a un cambio en los pensamientos.
La definición del problema debe ser clara y lo más descriptiva posible, no hay necesidad de interpretaciones que, aunque permitan comprender el problema, puedan plantear dificultades a la hora de actuar. Se tiene que definir de la forma más descriptiva y concreta, lo que significa dedicar un tiempo prudente al análisis de en qué consiste realmente el problema, quién está implicado en él, dónde se produce, cuándo aparece y cómo funciona.
- EN QUÉ CONSISTE EL PROBLEMA,
- QUIÉN ESTÁ IMPLICADO,
- DÓNDE SE PRODUCE,
- CUÁNDO APARECE,
- CÓMO FUNCIONA.
Si se trabaja en equipo, es importante llegar a un acuerdo conjunto sobre la definición del problema y de sus características. Si se trabaja individualmente, es fundamental intentar ver el problema desde todas las perspectivas imaginables antes de definirlo.
Definir el problema nos obliga a seguir un procedimiento riguroso, que nos salva de la nefasta influencia de nuestras ideas anteriores y de nuestras interpretaciones engañosas.
Todos nosotros tenemos la tendencia a ver en la realidad la confirmación de nuestras sensaciones e ideas: es el principio básico del autoengaño, fenómeno que hace que el individuo tienda a aproximar la realidad a sus propios deseos y a sus propias convicciones, en vez de analizarla de forma desinteresada.
La redefinición repetitiva de las características del problema es la primera clave para llegar al descubrimiento. Analizar un problema tratando de examinarlo desde varias perspectivas puede inducir al descubrimiento de aspectos hasta entonces no considerados, abriendo así el escenario a nuevas hipótesis de solución. Para Stafford Beer, este procedimiento consiste en hallar el reductor de complejidad, para llegar a la solución aparentemente más simple. Se alcanza este resultado deteniéndose a analizar atentamente el problema y su funcionamiento.
La intervención estratégica se diseña en función de los objetivos a alcanzar y no de la teoría a confirmar. Son las estrategias las que se adaptan al problema y no el problema o los interlocutores a nuestra teoría.
El primer y prioritario objetivo de una intervención estratégica es reconducible siempre a provocar una acción que produzca un cambio constante y duradero.
Determinar cuál sería la realidad concreta que haría que se considerase alcanzado el objetivo permite puntualizar de forma inequívoca cuál ha de ser el centro de la intervención, manteniendo bajo control las posibles evoluciones engañosas del proceso de cambio.
La diferencia fundamental de un enfoque estratégico, en relación con otros enfoques, es desplazar la atención de por qué se ha formado un problema hacia cómo se mantiene en el presente.
Cuando se intenta hacerles frente de una forma inadecuada, en lugar de resolverse se complican cada vez más, hasta el punto de que su persistencia se mantiene gracias precisamente a los intentos por solucionarlos.
Las soluciones intentadas son una repetición continua de un guión que ha sido útil en algunos momentos de nuestras vidas, pero cuando no funcionan, creyendo que sean la estrategia correcta las repetiremos una y otra vez sin resultado.
En una óptica estratégica, el constructo clave que conscientemente se decide utilizar al observar la realidad es el de la solución intentada. Frente a la gran complejidad de una persona o de un sistema, el consultor estratégico, entre los miles de cosas que podría investigar, elige fundamentalmente determinar con exactitud cuáles son las soluciones intentadas, en cuanto estas resultan ser la clave para la resolución del problema.
La determinación de la solución intentada es crucial porque nos permite tener elementos prácticos y concretos para determinar la dirección de la intervención. Si no sabemos lo que mantiene el problema no podemos cambiar.
Saber lo que hay que EVITAR hacer, porque no ha funcionado, orienta el cambio hacia soluciones alternativas.
SISTEMA PERCEPTIVO REACTIVO
Hay 4 elementos que construyen el SPR:
- Percepción de un límite / problema
- Soluciones Intentadas (Acción)
- Efecto de la acción (Sensación)
- Construcción de credos (Pensamientos)
La percepción de una dificultad/problema nos empuja a la acción, lo que a su vez genera una sensación que finalmente produce un pensamiento, una acomodación cognitiva y sólo al final un aprendizaje.
Una vez que nuestra percepción determina la realidad en la que vivimos, las personas normalmente actúan en consecuencia y tienden a repetir las soluciones que han funcionado en el pasado, aunque no funcionen actualmente.
Cuando una solución intentada funciona sentimos de inmediato una sensación placentera, al revés de cuando nuestro intento de solución ha fracasado. La sensación es algo involuntario que depende del éxito de nuestras acciones.
LOS 3 NIVELES DE TRABAJO
- ESTRATEGIA: Proceso de Problem Solving, estratagemas, protocolo etc.
- RELACIÓN: Teniendo en cuenta las resistencias, captura.
- COMUNICACIÓN: Lenguaje sugestivo, diálogo estratégico, etc.
EXPERIENCIA EMOCIONAL CORRECTIVA
El terapeuta lleva al paciente (durante la sesión o con diálogo estratégico o fuera de la sesión con las prescripciones) a tener una nueva experiencia emocional correctiva a su percepción disfuncional (Alexander, 1946).
LA LÓGICA NO ORDINARIA
La lógica no ordinaria se ocupa de todas las modalidades útiles para hacer cambiar aquellas percepciones que crean realidades disfuncionales, recurriendo al arte de la estratagema, de la retórica y de la persuasión.
La lógica no ordinaria acepta utilizar todas las herramientas que por miles de años han sido rechazadas en nombre de una verdad y de una teoría fuerte que pudiese explicar el mundo en el que todos vivimos.
Aristóteles, fundamentando la LÓGICA LINEAL ORDINARIA, plantea cómo un asunto, al mismo tiempo y dentro de la misma relación, sólo puede existir bajo estas condiciones:
- Algo no puede ser y no ser. Este es el llamado “principio de identidad”: A=A. O sea: si A es, A no puede no ser, al mismo tiempo y dentro de la misma relación;
- Es imposible que un atributo pertenezca y no pertenezca al mismo sujeto. Este es el llamado “principio de no-contradicción”: algo no puede ser blanco y no-blanco, al mismo tiempo y dentro de la misma relación;
- Dos proposiciones contradictorias no pueden ser verdaderas ambas. Este es el llamado “principio del tercero excluido”: dados los enunciados {A es x} y {A es diferente de x}, sólo uno de los dos puede ser verdadero, al mismo tiempo y dentro de la misma relación.
Una buena planificación estratégica permite predecir los resultados y establecer pequeños objetivos SMART, verificables y en un tiempo preestablecido. Sólo la planificación nos permitirá evaluar la eficacia y eficiencia de la intervención.
